Responsabilidad en el
uso de los Porteros Eléctricos
Dando
una ligera mirada al titulo parece obvio, pero luego de años de experiencia en service de porteros eléctricos podemos asegurar que hoy transitando el
siglo XXI todavía algunos consorcistas no le dan la valoración justa a la
importancia que tiene el buen funcionamiento de los porteros eléctricos como
elemento de seguridad para el edificio. Si
bien el consorcista es propietario del teléfono de portero eléctrico, este es
parte de un sistema interconectado, por lo cual, el
mal uso del mismo y/o disponer cambios o reparaciones por personas no
capacitadas en porteros eléctricos, afectan a todo el conjunto, se debe tomar
en cuenta que cuando el portero eléctrico no funciona bien se resiente la
seguridad del edificio. Nos encontramos con fallas que se deben muchas veces al mal uso del usuario y no por deficiencias del sistema, siendo las más comunes: 1°)
Propietarios que desconocen que al quedar un teléfono mal colgado afecta el
sistema general, bajando el volumen de audio del equipo e imposibilitando la
comunicación entre el panel de calle y los restantes departamentos. 2°)
A menudo el consorcista dispone la compra de un teléfono de portero eléctrico,
sin asesorarse si es el adecuado para el sistema imperante en el edificio, con
el agravante que en muchos casos intenta cambiarlo el mismo o algún familiar
para ahorrar la colocación, por lo general cuando se da esta situación ocurren
algunos de los siguientes problemas: a)
Cables de los pisos superiores cortados, incomunicando a los mismos. b)
Teléfono en continuo funcionamiento afectando al sistema general. c)
Teléfono de buena calidad, pero al estar mal conectado tiene audio deficiente. Todas
las marcas de teléfonos de porteros eléctricos se conectan en forma diferente,
por eso es importante que lo haga un técnico matriculado. 3°)
Otros propietarios encaran la reforma de su cocina y sacan el portero eléctrico
de la pared, dejándolo descolgado, afectando el normal funcionamiento del
sistema, también están quienes tiran la pared por donde pasan los caños con
los cables de los pisos superiores y no llaman a un técnico matriculado en
porteros eléctricos para asesorarse. Lamentablemente
cuando se dan situaciones como las detalladas en los puntos 1°, 2° y 3° el
propietario no avisa y el consorcio debe llamar al service porque no funciona
ninguno. Hay
que tomar conciencia que está en juego la seguridad del edificio y tener
un manejo responsable del portero eléctrico, este es parte de un sistema, por
lo tanto es importante comunicar cualquier anomalía que note en el
funcionamiento para poder solucionarlo a tiempo. Antes
de una modificación debe asesorarse con un técnico matriculado para evitar
gastos innecesarios. 4°)
Es muy común encontrar propietarios con los teléfonos de porteros eléctricos
muy deteriorados y al no tener audio se conforman con abrir la puerta sin saber
a quien. Con
respecto al punto 4°, hay administradores que al hacer un pedido de reparación
para un departamento dicen “si es del panel el arreglo lo paga el consorcio,
si es del teléfono lo abona el propietario”, dando un sentido de pertenencia
e individualidad al teléfono del consorcista, ahora
bien, la experiencia indica que cuando el service revisa el teléfono, hace él
diagnostico y presupuesta el arreglo, la mayoría de los consorcistas se niegan
a repararlo, se molestan con el técnico y el administrador, en algunos casos
intentan repararlos ellos para ahorrar la reparación. Muchos de estos problemas se solucionarían teniendo un buen servicio de abono mensual, con una cuota mínima, el consorcio podría disponer de cobertura total todos los días, sin costos extras por mano de obra. Erróneamente,
los consorcistas son reacios a tener un abono de portero eléctrico, toman a
este como un gasto y no como inversión, prefiriendo llamar al service cuando se
descompone el sistema, esto implica que no siempre sean atendidos por la misma
empresa, con lo cual se pierde el trato personal con el técnico que concurre a
reparar el sistema y el conocimiento que este tiene de la instalación del
edificio, resultando las reparaciones más onerosas que un abono mensual. Por
el contrario, un abono mensual le garantizará atención rapida, conocimiento del técnico y disposición para solucionar todo tipo de problemas. En
definitiva, es una inversión que dividida entre todos los consorcistas
no es un gasto importante que se refleje en las liquidaciones de expensas cuando
está en juego la seguridad. Si bien la situación económica lleva a que el propietario trate de optimizar el gasto, hay elementos en un consorcio como el portero eléctrico que se debe tomar con la importancia que realmente tiene para la seguridad y el confort del consorcista, para esto seria importante que ante cualquier duda se comuniquen con un técnico matriculado en CAEPE.
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